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Sabria

Criterio para pedir con calma.

Sabes qué preguntar antes de que llegue el camarero.

Configuras tus alergias una vez. Después fotografías la carta, escaneas el QR de la mesa o pegas el enlace, y Sabria marca cada plato en rojo, ámbar o verde contra tu perfil. Y te deja escrita la pregunta para el personal.

Para iPhone, iOS 15.1 o posterior. Android llegará más adelante.

Sabria informa y prepara la pregunta. No garantiza que un plato sea seguro.

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Lo que te llevas a la mesa

Rojo, ámbar y verde. Y qué decir en cada caso.

El resultado no es una nota ni un porcentaje. Es la carta entera reordenada por lo que te afecta: primero lo que debes evitar, después lo que hay que preguntar, al final lo que no da indicios.

Evítalo

Contiene un alérgeno de tu perfil

Va el primero de la lista, con el motivo por delante: qué ingrediente es y si estaba declarado en la carta o deducido de la preparación.

Pregunta antes

Falta información o hay riesgo

Nunca aparece solo: siempre trae escrita la pregunta concreta para ese plato y ese alérgeno. La copias, o la muestras en grande sobre la mesa.

Sin indicios

Sin alérgenos declarados detectados

No dice apto. No dice seguro. Dice que no ha encontrado nada, y que lo confirmes igual.

El verde es un filtro de lectura, no una lista de platos seguros. Está escrito así a propósito, también dentro de la app.

Sabria es una ayuda informativa. No sustituye la confirmación con el restaurante ni el consejo médico.

El límite, por delante

Lo que Sabria no hace.

Si una app de alergias te promete seguridad, desconfía. Esto es lo que no vas a encontrar aquí.

No lo hace, y no lo hará

  • No dice que un plato sea seguro. Dice qué contiene, qué falta por saber y qué preguntar.
  • No sustituye la confirmación con el restaurante. La carta impresa no cambia; la cocina, sí.
  • No sustituye a tu médico ni a tu tratamiento.
  • No decide por ti. Decides tú, con más información de la que tenías al sentarte.

Todavía no

  • Traducir la pregunta al idioma de la carta, y la fonética para leerla en voz alta.
  • Un chat para dudas sobre la carta analizada.
  • Android. La primera versión es para iPhone.
  • Mapa o recomendación de restaurantes cerca.

Cuando alguna de estas esté lista, lo diremos. Cuando siga sin estarlo, también.

La entrada

Una carta impresa, un QR o un enlace. Y también lo que compras en el súper.

Da igual por dónde entre: acaba en el mismo análisis contra el mismo perfil.

  • Foto de la carta

    Hasta cuatro fotos, por páginas o por columnas, en un solo análisis. Acércate hasta leer las letras. Si la carta tiene un QR, lo detecta mientras encuadras.

  • QR de la mesa

    Lo lee mientras enfocas y te pregunta antes de analizar. Nada se envía sin que lo confirmes.

  • Enlace o PDF

    Pega la dirección de la carta. Lee páginas web y PDF. Algunas cartas digitales se montan como una aplicación y el enlace llega sin platos: cuando pasa, te lo dice y te propone hacer fotos, en vez de devolverte una carta vacía.

  • Etiqueta de un envasado

    Fotografía la lista de ingredientes, no el frontal del envase. Mismo semáforo, un solo producto.

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Una carta normal tarda alrededor de un minuto, según la conexión y lo cargada que esté.

Por qué la duda nunca sale en verde

No es un modelo de IA opinando sobre tu carta.

Leer la carta lo hace un modelo. El veredicto, no. Encima va un motor de reglas escrito a mano que solo puede endurecer lo que el modelo diga, nunca suavizarlo.

  • La falta de información es ámbar, no verde.

    Un plato sin descripción ni ingredientes no sale en verde nunca. Sale en ámbar, con una pregunta.

  • Las reglas ganan siempre.

    Un rebozado con gluten grave en el perfil es rojo aunque el modelo diga que no. Un frito, mínimo ámbar por freidora compartida. Un «puede contener» con alergia grave, rojo.

  • Ninguna regla puede bajar un veredicto.

    Están escritas para que solo suban. Es una propiedad del código, no una buena intención.

  • Un catálogo, no una lista.

    Treinta alérgenos e intolerancias: los de declaración obligatoria en la UE con los frutos de cáscara desglosados uno a uno, más fructosa, sorbitol, FODMAP, maíz, legumbres, LTP y proteína de frutas. Cada uno con sus derivados, dónde se esconde y cómo se contamina. Está versionado: cada error corregido entra en él.

  • Las dietas también tienen reglas.

    Diez: vegetariana, vegana, pescetariana, sin cerdo, sin ternera, sin carne roja, sin alcohol, embarazo, halal y kosher. Marcarlas sirve de algo: halal y kosher preguntan por certificación, porque de una carta no se deduce, y embarazo es sobre-cauteloso a propósito.

Regla madre: entre dos niveles, siempre el más restrictivo.

Multi-perfil

Un perfil por persona. La misma carta, tantas lecturas como haga falta.

Uno no puede con los frutos secos, otra lleva sin gluten desde hace años y la abuela hace tiempo que no encuentra nada que pedir. Creas un perfil para cada uno y la misma carta se lee tantas veces como perfiles tengas, sin volver a analizarla.

  • Gravedad por alérgeno

    Grave («ni trazas»), moderada («me sienta mal, pero no es peligroso») o leve. La gravedad cambia el veredicto, no solo la etiqueta: el mismo plato puede ser rojo en un perfil y ámbar en otro.

  • Por defecto, grave

    Al marcar un alérgeno entra como grave. Bajarlo es decisión tuya, no nuestra.

  • Incluido en los dos planes

    No hay plan familiar aparte ni coste por persona. Cobrar dos veces por la misma comida no tiene sentido.

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Después del semáforo

La conversación con el camarero, preparada.

El ámbar no te deja a medias. Trae la frase escrita y qué hacer con la respuesta.

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  1. La pregunta, escrita

    No «pregunta si lleva gluten», sino la frase concreta para ese plato y ese alérgeno. La copias, o la muestras en grande si hay ruido o si prefieres no decirlo en voz alta delante de la mesa.

  2. Memoria de mesa

    Cuando te respondan, lo marcas: confirmado o descartado. Queda guardado en el resultado.

  3. Comí y fue bien

    Guardas el restaurante y marcas dónde comiste sin problemas. Con el tiempo tienes tu lista de confianza, que es tuya y no de una comunidad.

  4. Historial en el teléfono

    Cada análisis queda guardado en tu dispositivo con su carta y su fecha, y puedes volver a él.

Privacidad

Tus alergias no salen del teléfono.

Una lista de alérgenos es un dato de salud. Se trata como tal.

  • Los perfiles se quedan en tu dispositivo

    Tus alérgenos y los de tu familia no viajan con la carta ni se envían a OpenAI. Lo que se analiza es la carta; el cruce con tu perfil se hace en tu teléfono.

  • Las fotos no se guardan

    Se comprimen, se envían para leerlas y no se almacenan en la base de datos de Sabria. OpenAI puede conservar lo enviado hasta 30 días en registros de seguridad, salvo obligación legal. Lo contamos porque es verdad, no porque quede bien.

  • La analítica, solo si dices que sí

    Y nunca incluye tus alérgenos, tus perfiles ni lo que escaneas.

  • Borrar, en un toque

    Desde Ajustes: perfiles, alérgenos, escaneos y restaurantes guardados de este dispositivo.

Sin plan gratuito

Se paga desde el primer análisis. Y hay un motivo.

No hay versión gratis, ni tres escaneos de regalo, ni contador. Leer una carta entera con un modelo cuesta dinero cada vez que ocurre. Una app que regala análisis tiene que recortar en algún sitio, y aquí los sitios donde se recorta son dos: el modelo que lee la carta, o tus datos. Preferimos cobrar.

Y hay una segunda razón, menos comercial. Un plan gratuito con límite te empuja a racionar. Nadie debería estar calculando si gasta su último escaneo del mes en la carta que tiene delante.

Mensual

8,99 €

al mes

Anual

45 €

al año

Precio de referencia en España.

  • Los dos planes son el mismo producto. No hay funciones reservadas al caro.
  • Multi-perfil familiar incluido en los dos.
  • El precio final lo fija la tienda en tu moneda, y es el que verás antes de pagar.
  • Se cancela desde App Store, sin escribirnos.
  • Si App Store ofrece una prueba gratuita para tu cuenta, aparecerá en la pantalla de compra. No la prometemos desde aquí, porque quien decide es la tienda.

Menos de lo que cuesta comer fuera una vez. Y el perfil de toda la familia entra en el mismo precio.

Preguntas

Lo que preguntaría alguien que ya ha probado otra app.

Mi alergia es grave. ¿Me puedo fiar?

No como última palabra, y ninguna app debería pedírtelo. Sabria es un instrumento: lee la carta, cruza lo que encuentra con tu perfil y te deja preparada la pregunta. La confirmación la sigue dando el personal del restaurante. Lo que sí puedes esperar es que, cuando haya duda, la app se ponga siempre del lado restrictivo.

¿Y si se equivoca y me dice que un plato está bien?

Sabria no dice que ningún plato esté bien. El mejor veredicto que existe es «sin indicios», que significa que no ha encontrado nada y que lo confirmes igual. El error grave sería dar verde a un plato del que no se sabe nada, y eso es justo lo que impide la primera regla del motor: sin descripción ni ingredientes, nunca verde. En cada resultado hay un botón, «¿Ves un error?», para avisarnos.

¿Qué diferencia hay con enseñarle una foto de la carta a un asistente de IA?

Dos cosas concretas. La primera: encima del modelo hay un motor de reglas escrito a mano que solo puede endurecer el veredicto, nunca suavizarlo, y que conoce la gravedad que tú le has dado a cada alérgeno. La segunda: a Sabria no le cuentas tus alergias en una conversación. El perfil se guarda en tu teléfono y el cruce se hace ahí; lo que viaja es la carta.

¿Mis alérgenos se envían a algún sitio?

No. Los perfiles se guardan en tu dispositivo y no se envían a OpenAI. Lo que viaja es la carta o la etiqueta.

¿Sirve solo para los alérgenos de declaración obligatoria en la UE?

No. Están los obligatorios, con los frutos de cáscara desglosados uno a uno, y además fructosa, sorbitol, FODMAP, maíz, legumbres, LTP y proteína de frutas: treinta en total. Y diez dietas con reglas propias, de la vegana al embarazo, pasando por halal y kosher.

¿Y si la carta está en otro idioma?

La lee igual y te devuelve el nombre del plato traducido. La pregunta para el personal está hoy solo en español: traducirla y darte la fonética está en la lista, todavía no hecho.

¿Y si el restaurante no tiene carta digital ni QR?

Fotografías la carta de papel: hasta cuatro fotos, por páginas o por columnas, en un mismo análisis.

¿Necesito conexión?

Para analizar, sí: la lectura ocurre en un servidor. Los perfiles, el historial y los restaurantes guardados se guardan en tu dispositivo.

¿Hay prueba gratuita? ¿Por qué no hay plan gratis?

Si App Store ofrece una prueba para tu cuenta, la verás en la pantalla de compra; quien lo decide es la tienda, no nosotros. Plan gratuito no hay: cada análisis cuesta dinero, y un contador de escaneos gratis solo consigue que raciones justo el día que más falta te hace.

¿Habrá versión para Android?

La primera versión es para iPhone. Android está en la lista y todavía no tiene fecha; cuando la tenga, se dirá aquí.

La próxima carta, leída antes de pedir.

Configuras tu perfil una vez y ya está.

Para iPhone, iOS 15.1 o posterior.

Sabria es una ayuda informativa. No sustituye la confirmación con el restaurante ni el consejo médico.